La identidad y el Lenguaje Corporal.

 La identidad construida con los lenguajes del cuerpo. Incidencias de la disciplina en este proceso .

Rovella, Adriana.

V Jornadas de Sociología de la UNLP. Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Departamento de Sociología, La Plata.

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V Jornadas de SociologÌa Universidad Nacional de La Plata

Ponencia: La identidad construida con los lenguajes del Cuerpo. Incidencias de La disciplina EutonÌa en este proceso

Autora: Adriana Rovella
Correo electrÛnico: arovella@yahoo.com

Mesa: J 26 - Modos del cuerpo: Practicas, Saberes y Discursos.

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Presentacion

La identidad construida con los lenguajes del cuerpo. Incidencias de la disciplina Eutonia en este proceso

La estructuración de la identidad personal se halla Ìntimamente ligada a la realidad del sentimiento corporal que nunca es solamente corporal. El sentimiento de identidad deriva de la conciencia de contacto con el propio cuerpo, reconociendo quiÈn se es a travÈs de lo que se siente.

La Eutonia, disciplina que se aprende viniéndola, es captada en el cuerpo, pensada y aprehendida en el lenguaje. Facilita en las personas la toma de conciencia de sÌ mismas en los distintos dominios del ser, vehiculizando, propiciando, construyendo registros de identidad ya que a medida que nos introducimos en la experiencia eutonica por asimilación de su pedagogÌa se abre una din·mica de observaciones e interrogantes relacionados con el sÌ mismo.

Algunos de los alcances de este aprendizaje que puede tornase permanente en la experiencia personal est·n asociados al enriquecimiento y aprehensión del esquema corporal y la imagen del cuerpo facilitando el encuentro con el sÌ mismo, asociando su construcciÛn y enriquecimiento con un modo de ser m·s concientes de la propia identidad, de poder pensar la identidad desde estas perspectivas.

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Decires en torno de la Identidad1
Desde diversas narrativas presentaremos la identidad con breves testimonios y definiciones como marcos desde donde se han tenido en cuanta sus distintos aspectos, que al momento de integrarlos significar·n un importante aporte.

Las asignaciones

Nombre - Apellido - Grupo sanguÌneo - ADN - DNI - Género - Lugar de nacimiento - Rasgos - Historia personal - Fecha de nacimiento - Historia social - Clase - Etnia - profesión - Lengua - Credo - EL Yo

Candauhabla de la dificultad de depuración conceptual de identidad. A nivel individual puede ser un estado resultante de una asignación administrativa: el documento de identidad establece la altura, edad, domicilio, etc., una representación ñ cada uno se hace una cierta idea de lo que es- y un concepto, el de la identidad individual, muy empleado en las ciencias humanas y sociales. Designa la mismidad: en el momento preciso de una observación, un individuo es idéntico a sÌ mismo.

El cuerpo

El cuerpo dice. A través del cuerpo suceden manifestaciones que ponen en evidencia aspectos

de lo que somos, cómo somos, quiénes somos.

Cada uno va construyendo una - su identidad donde la identidad biológica es una mas de todas las identidades...

Lo dado
Lo recibido incorporado Las propias construcciones Siempre con otros...

Todo pasa y todo queda
El tiempo, la memoria: la historia Inscriptos en este ser, en este cuerpo-ser

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Marcel Pagnolcineasta francés del siglo XX, en uno de sus films pone en boca de Fernadel, protagonizando a un niño con una importante joroba quien recibía las burlas de los chicos con los que intentaba jugar: Cuando era pequeño, en mi casa no habia espejos. El unico espejo en el que podía verme eran los ojos de mi madre. Y en esos ojos, yo era el mas bello.

Manuel Puig escritor argentino del siglo XX, en charla con su editor italiano sugiere a raiz de su obra teatral Bajo un manto de estrellas que el tema principal es la mirada de los otros. Como la propia identidad puede ser definida en determinadas circunstancias por la mirada

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El espejo, la propia imagen, la imagen de otros, las fotos, los cuadernos, los relatos ajenos y 
bien o mal intencionada de los otros. Los propios, la piel actual, la mirada perdida, el brillo de los ojos, los ideales, los proyectos.

Mas alla de la biologia

Un joven, de 16 anos. Se parece tanto a su padre... hasta en el cuerpo. Un hijo, criado en una familia adoptiva desde su nacimiento, vive su identidad sabiendo su origen biológico, con la tranquilidad de ser hijo amado de sus padres, deseado, y parecérseles tanto.
aquí, la historia fuerza la biologia...

...El derecho de todo ser humano a conocer sus orígenes responde al interés superior a todo

hombre de saber lo que fue antes de Èl, de donde se sigue su vida, que lo precedió

generacionalmente tanto en lo biológico como en lo social. Que lo funda y hace de Èl un ser. 

Quien sabe la identidad, las posibles construcciones...

Uno no encuentrasu verdadera cara cuando se mira al espejo. Encuentra un reflejo. Ha ido al encuentro de lo mismo. No ha salido de sÌ. La identidad se alimenta de la diferencia. Soy yo porque soy parte del mundo, pero porque soy diferente de todo. Existo para testimoniar que todo lo otro que existe es diferente de mÌ. Existo, a la vez, arrojado a esa irrepetible...

4En Murcia, R.
Puig, M. Bajo un mantoÖPrÛlogo Di Pietro, M.
Bernath, V. ìLa identidadÖ..
Feinmann, J: P.

En Bernathencontramos que los estimulos que cada uno va recibiendo del medio ambiente desde el nacimiento y durante el crecimiento, el mayor o menor afecto de los padres, la educación, el paÌs donde toca vivir, todo va construyendo a la persona. La identidad biológica est· sobredimensionada. No todo est· en los genes.

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diferencia que es lo que llamamos mundo. El mundo no es el espejo de mi baño, me devuelve otras caras, otras expresiones que expresan lo infinitamente expresable: el odio, el amor, el egoísmo, la mezquindad, el sadismo, lo sublime y las ciÈnagas del horror. Existir es ser diferente. De aquÌ que no sea posible existir sino en el modo de la identidad. Solo puedo ser diferente, abrirme al vértigo inacabable de la diferencia, desde una identidad licita, conciente, militante. Militante en este preciso sentido: se que solo puedo ser -yo- en la medida en que lo -otro- me constituye, en la medida en que lo -otro- me importa, me otorga espesor, el laborioso espesor del sentido...

En este sentido la Eutonia propicia una busqueda que estimula en las personas el desarrollo de una conciencia mas profunda de su realidad corporal y espiritual como verdadera unidad, instándoles a un descubrimiento de sÌ, enriqueciéndolas en su personalidad y como seres sociales.

Citando a G. Alexander... Se ha vuelto banal decir que no hay división entre cuerpo y espíritu. Pero si el cuerpo es también espíritu, si contiene los rastros del conciente y el inconsciente individual y colectivo, debe poder expresar, a travÈs de las riquezas infinitas de su constituciÛn y de su desarrollo, la totalidad de cada personalidad ̇nica, a la vez que todo el pasado de la humanidad y todas las potencialidades del devenir de la especie que lleva en sÌ...a esta conquista nunca terminada nos invita la EutonÌaî...

M·s ac· de la historia

Cada uno de nosotros, cada ser humano es ̇nico e irrepetible, entonces la identidad es la condiciÛn de nuestra particularidad, de nuestro ser concreto en el mundo, que significa adem·s de estar vivo estarlo de un determinado modo.
...Un joven de 30 anos
cuenta que en la adolescencia empeza a sentirse -raro-, distinto... le llamaba la atención no tener parecido con los integrantes de su familia, parecido en nada, ni en la cara, ni en el cuerpo, ni en los pensamientos, ni en la mirada con la que lo miraban, ni en los abrazos...

La duda, desde ese ser cuerpo sentir, lo lleva a interrogarse por su identidad. En una marcha vio una foto, y se vio en ella.
Aquí la biología forzo el destino y la historia lo reivindico.

Fragmento del testimonio de uno de los jÛvenes que a partir de sus propios registros y de su impulso vital pudo encontrarse con su primera øverdadera? identidad. Nacido en la ESMA durante la desapariciÛn forzada de su madre y luego apropiado por sus captores, logrÛ liberarse, ìaparecerî y reconstruirseÖ

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ìTodos al nacer tenemos el derecho a ser, a nuestra identidadî dice Moledo citando a Ortega y Gasset. La obra que se cumple en la historia es el continuo fluir de la vida de cada uno, de la tuya, la mÌa, la de Pedro, la de Juan, la vida es de cada uno, es personal, individual, intransferible, cada uno tiene su historia, hace su historia en el mundo y con el mundo a travÈs de su identidad. La personalidad es la obra que en la historia se cumple.

Para Fern·ndez Ces·reo10 la identidad personal es un conjunto de atributos y caracterÌsticas que permiten individualizar a la persona en sociedad. Es todo aquello que hace que cada cual sea uno mismo y no otro. Esta identidad se despliega en el tiempo y se forja en el pasado desde el instante mismo de la concepciÛn donde se hallan sus raÌces y sus condicionamientos pero traspasando el presente existencial se proyecta a futuro, es fluida, se crea con el tiempo, es cambiante.

La identidad como derecho

Hablar de un derecho a la identidad comprende el derecho a la vida, a la propia biografÌa e incorpora la ìverdad personalî, utilizando los tÈrminos de la jurisprudencia italiana que el Dr. Fern·ndez Ces·reo11 identifica como ìun perfil social de la identidad personalî ampliado en la doctrina que reconoce la participaciÛn de la persona humana en la construcción de su propia identidad. Con este derecho se protege la vida humana en su radical realidad que es la propia persona humana en sÌ ̇nica, indivisible, individual y digna. Asociado a Èste en el derecho a la educación se ha insistido en que la misma tendr· como fin el pleno desarrollo de la personalidad humana (Art.13 del pacto de Derechos EconÛmicos, Sociales y Culturales). Existen un conjunto de derechos relacionados con el derecho a la identidad de las personas que se van articulando para formar un conjunto o unidad en la llamada TeorÌa de la integralidad de los derechos.

TambiÈn las libertades que contribuyen con la propia identidad deben ser incluidas en ese conjunto: religiosa, de pensamiento, de opiniÛn, respeto por la privacidad y la propia imagen. Lo dicho en relaciÛn al derecho a la identidad est· extraÌdo de la DeclaraciÛn universal de los derechos humanos, DeclaraciÛn americana de derechos y deberes del hombre y ConvenciÛn americana de derechos humanos o Pacto de San JosÈ.

10 Moledo, S. 11 Moledo, S.

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Construcción del sujeto, identificaciones, la otredad

La concepción contempor·nea de las identidades, a la luz del psicoanalisis, la linguistica y las teorías del discurso12 se aleja de todo esencialismo ñ en tanto conjunto de atributos -dados-, preexistentes - para pensar mas bien su cualidad relacional, contingente, su posicionalidad, en una trama social de determinaciones e indeterminaciones, su desajuste en exceso o en falta- respecto de cualquier intento totalizador. La identidad, en singular, ser· vista entonces como un ìmomentoî identificatorio en un trayecto nunca concluido, donde est· en juego tanto la mutaciÛn de la temporalidad como la ìotredadî del sÌ mismo.

El concepto psicoanalÌtico de identificación, retomado en su matriz freudiana, como la m·s temprana expresión de un lazo emocional con otra persona, lazo de amor-odio segun el modelo edÌpico, apunta a dar cuenta de esa relación de desajuste necesariamente ambivalente donde las partes no se subsumen una en otra.

La identificación es un proceso de articulación, de sutura, hay siempre demasiado o demasiado poco, una sobredeterminaciÛn o una falta, pero nunca una adecuaciÛn perfecta, una totalidad. Esta imposibilidad de adecuación, ese desliz del sujeto en exceso o defecto ñsu irrepresentabilidad en una posición, permite desplegar una concepción no especialista de la identidad, que enfatiza la incompletud, el inacabamiento.

Otras dimensiones...

La dimensión polÌtica de la cuestion13 indisociable de la anterior remitir· a la articulación de la relación entre el sujeto y las pr·cticas discursivas, a una capacidad de agenciamiento que no suponga necesariamente el retorno a la nociÛn transparente de un sujeto-autor centrado de las pr·cticas sociales.

Entonces preguntas sobre cÛmo somos o de dÛnde venimos se sustituirÌan bajo esta perspectiva por cÛmo usamos los recursos del lenguaje, la historia y la cultura en el proceso de devenir m·s que de ser, cÛmo nos representamos, somos representados o podrÌamos representarnos. No hay entonces identidad por fuera de la representaciÛn, es decir, de la narrativizaciÛn ñ necesariamente ficcional ñ del sÌ mismo, individual o colectivo.

Esa dimensiÛn narrativa, simbÛlica de la identidad, el hecho de que se construya en el discurso y no por fuera de Èl, en alg ̇n universo de propiedades ya dadas, coloca la cuestiÛn de la interdiscursividad social, de las pr·cticas y estrategias enunciativas, en un primer plano.

12 Arfuch, L. 13 Arfuch, L.

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Propone presentar la identidad como un fenÛmeno problem·tico a partir de su proceso de producciÛn, enfatizando que toda identidad es el intento siempre renovado e inacabable de ìponer en sentidoî y ìtotalizar significativamenteî la experiencia humana tanto individual como colectiva. Dicho proceso de significaciÛn se perfila en torno a la fascinaciÛn por un cuerpo sublime que trasciende el ·mbito del an·lisis del discurso y la problem·tica del sentido no por ser m·s realista sino por introducir la dimensiÛn del goce.

Para ser, recordar

Candau introduce la cuestiÛn del tiempo en relaciÛn a la memoria. La pÈrdida de la memoria nos dice es una pÈrdida de la identidad. Sin memoria el sujeto se hunde, vive ̇nicamente en el instante, pierde sus capacidades conceptuales y cognitivas, su identidad se desvanece, su sÌ mismo se volatiliza y el ìaquÌ y ahoraî, es el ìahora, yaî, sin pasado inmediato ni lejano, seg ̇n las alteraciones de la memoria, individual o colectiva. No produce m·s que un suced·neo de pensamiento, un pensamiento sin duraciÛn, sin el recuerdo de su gÈnesis que es la condiciÛn necesaria de la conciencia y de la conciencia de sÌ.

Cada ser humano construye su identidad en el transcurso de un tiempo que simult·neamente lo altera de manera irreversible.
La funciÛn de memoria afecta a las grandes categorÌas psicolÛgicas como el tiempo y el Yo; es el conjunto de la personalidad de un individuo el que emerge de la memoria. La memoria es la identidad en acto, ambas se compenetran.

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Esquema corporal e Imagen del cuerpo: construcciones inherentes al sÌ mismo14

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La estrecha solidaridad entre el sÌ mismo, la identidad y la experiencia corporal es el eje de estas b ̇squedas y parece ser uno de los temas que se encuentra en el origen de las investigaciones y reflexiones sobre esquema corporal e imagen del cuerpo que como construcciones inherentes al sÌ mismo se articulan con distintos dominios del ser.

Articulaciones entre esquema corporal e imagen del cuerpo

Esquema corporal e imagen del cuerpo como conceptos provenientes de la neurofisiologÌa y el psicoan·lisis respectivamente traducen la misma realidad fenomÈnica que es el cuerpo aunque ampliando sus conceptualizaciones, del cuerpo materia, funciÛn, voluntad al cuerpo inconsciente, libidinizado, deseante... expandiÈndose hacia una totalidad m·s compleja.

Ya Bonnier15 en 1893 refiriÈndose al ìesquemaî habla de un modelo perceptivo del cuerpo como configuraciÛn espacial, siendo lo que le permite al individuo diseÒar los contornos de su cuerpo, la distribuciÛn de sus miembros y de sus Ûrganos, y localizar los estÌmulos que se le aplican asÌ como las reacciones con las que el cuerpo responde, entonces, el esquema designa algo m·s que una sensaciÛn o conjunto de sensaciones internas del cuerpo, algo m·s que un mero sentimiento de existencia; pudiendo sufrir trastornos y suministrar informaciones falsas haciendo creer, por ejemplo, que las partes del cuerpo ocupan m·s espacio del que ocupan en realidad. Aunque esta tesis fue muy discutida y combatida, su hipÛtesis fundamental de un esquema del cuerpo, es decir de una estructura organizada que lo representa, fue retomado por Schilder. Estos esquemas16 amplÌan el conocimiento de la postura, el movimiento y de las localizaciones m·s all· de los lÌmites del propio cuerpo. Todo cuanto participa de los movimientos concientes del cuerpo se agrega al modelo que se tiene de sÌ mismo, pasando a formar parte de estos esquemas que son esencialmente pl·sticos, se modifican indefinidamente aunque con aspectos estables de naturaleza fisiolÛgica - procesos corticales -. El modelo postural del cuerpo no se enfoca solamente en su aspecto perceptivo sino que se concibe como estructura indisolublemente perceptiva y activa que la experiencia enriquece sin cesar, siendo la motricidad uno de los aspectos que influye en la percepciÛn de sÌ y en la imagen del cuerpo siempre ligada a una experiencia emocional en la relaciÛn con otras personas.

14 Rovella, A. (2007) EutonÌa, Identidad 15 Bernard, C.
16 Schilder, P.

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La percepciÛn en relaciÛn al cuerpo de las otras personas y a las emociones que Èste expresa es tan primaria como la percepciÛn del propio cuerpo y su producciÛn emocional. En el campo de la percepciÛn sensorial el propio cuerpo no difiere demasiado del cuerpo de los dem·s, el modelo postural de cada ser humano est· directamente relacionado con el de los dem·s. Este aspecto relacional en su dimensiÛn psicolÛgica encuentra su fundamento en la teorÌa de la forma y el psicoan·lisis freudiano. Para Freud el cuerpo es un conjunto de zonas erÛgenas, es decir, lugares de excitabilidad concentrada, libidinizados, sobre todo los orificios, su sensibilidad erÛgena perfila asÌ la imagen de un cuerpo que tiende necesariamente a modificar la imagen que resulta del modelo postural ya que lo que puede haber de particular en las estructuras libidinales se refleja en ella.

Por lo antes dicho la nociÛn de esquema corporal m·s que concebirse como modelo postural de base fisiolÛgica se puede comprender como una estructura libidinal din·mica en permanente cambio por las relaciones con el medio fÌsico, vital y social, es decir, una estructura en constante autoconstrucciÛn y autodestrucciÛn interna, siendo un proceso continuo de diferenciaciÛn donde se integran todas las experiencias incorporadas en el transcurso de la vida, perceptivas, motrices, afectivas, sexuales, etc..

Encontramos hasta aquÌ dos corrientes principales de interpretaciÛn de la experiencia corporal. Una centrada en las relaciones del organismo con el medio circundante seÒala el papel principal y el dinamismo de las estructuras perceptivo motrices y concibe el cuerpo como funciÛn de relaciÛn con su ambiente; otra desde el enfoque freudiano del cuerpo libidinal que cuestiona el concepto de esquema corporal sustituyÈndolo por imagen corporal donde se consideran adem·s los aspectos libidinales inconscientes.

Wallon da al concepto esquema corporal el sentido de un todo din·mico que puede variar con las relaciones del ser respecto de sÌ mismo, de los dem·s y de los objetos en vez de considerarlo como est·tico y preexistente; lo piensa como una urdimbre de relaciones cambiantes entre el espacio postural y el espacio circundante, el primero producido por las variaciones entre las diferentes actividades sensoriales y kinestÈsicas, y el segundo condicionado por el espacio que hay entre los objetos y las personas, el espacio afectivo y el espacio de los recuerdos, sueÒos, creencias, es decir el espacio simbÛlico representado por el lenguaje.

Merleau-Ponty considera en la historia de la conceptualizaciÛn de la nociÛn de percepto del cuerpo tres etapas: en la primera el percepto del cuerpo es un conjunto de numerosas asociaciones visuales, t·ctiles y cenestÈsicas. AquÌ Schilder agrega que solo cuando cada sensaciÛn se conecta con el modelo postural del cuerpo se adquiere la conciencia del sÌ

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mismo. En la segunda introduce el concepto de forma de la teorÌa de la Gestalt que tiene en cuenta las relaciones mutuas entre las partes del cuerpo. La tercera se refiere al concepto de esquema corporal como entidad din·mica, cambiante, mÛvil, con interdependencia entre la estructura de un ìyo corporalî y la del ambiente, con otras personas u objetos, llegando a considerarlo como expresiÛn de la personalidad, de las caracterÌsticas del yo. Desarrolla tambiÈn la idea que las posturas habituales responden a proyectos del sujeto relativos al mundo que lo rodea; de las bases que sienta la estructura anatomo-fisiolÛgica o morfolÛgica del cuerpo y de las experiencias adquiridas, en el esquema corporal quedarÌa lo m·s valioso para los propios proyectos, lo que permite una mejor adaptaciÛn al medio, es decir, el cuerpo propio no se manifiesta como recept·culo indiferente de excitaciones interoceptivas, propioceptivas y exteroceptivas o como un mecanismo donde se asocian Ûrganos funcionando sino como un complejo de funciones, manifestaciones e interacciones con miras a ciertas tareas reales o posibles. Este cuerpo que no est· solo en un espacio objetivo est· enraizado en una cierta situaciÛn que polariza todas sus acciones, existiendo orientado hacia ellas, volviÈndose sobre sÌ mismo para alcanzar sus fines. El esquema corporal es entonces una manera de expresar ìeste cuerpo es mÌo, soyî.

Wapner y Werner consideran que los cambios en la relaciÛn entre el sujeto y su medio, contexto espacial, relaciÛn con los objetos, adopciÛn de actitudes en diferenciaciÛn con los objetos, influye significativamente en la manera en que el sujeto experimenta el cuerpo. El concepto cuerpo debe considerarse entonces dentro del contexto global del crecimiento psicolÛgico, dentro de la integridad del individuo, de la unidad senso-psico-socio-motriz. El reconocimiento de la existencia de los lÌmites corporales es lo que interviene en la diferenciaciÛn con el medio. El individuo que posee una delimitaciÛn clara de su cuerpo es m·s activo, independiente, autÛnomo, comunicativo.

Lapierre designa como ìcuerpo propioî a la representaciÛn mental que el individuo se hace de su propio cuerpo, la conciencia que tiene de cada una de sus partes, de su situaciÛn respectiva y de la unicidad del conjunto, es decir la conciencia de su identificaciÛn con ese yo corporal. La nociÛn de esquema corporal es m·s amplia; la organizaciÛn del cuerpo no est· aislada sino que se extiende a las relaciones espaciotemporales de ese cuerpo con el mundo que lo rodea. Se enriquecer· con las experiencias perceptivo motoras ya que todo el aprendizaje motor pasa por una diferenciaciÛn de los elementos del mismo, lo que sugiere que el sujeto ser· m·s rico en posibilidades motrices, de adaptaciÛn y reconocimiento de sÌ cuanto m·s diferenciado, presente, vivenciado tenga dicho esquema.

Hablar de esquema corporal e imagen del cuerpo es referirse a desarrollo y aprendizaje.
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Otra manera de establecer la base del concepto es m·s que asoci·ndolo al de imagen, relacion·ndolo al de ideaciÛn y representaciÛn psÌquica como espejo afectivo som·tico ante la propia mirada y la de los otros, una autoestructuraciÛn con respecto al medio. A partir de las mutuas relaciones entre cuerpo, medio y lenguaje se organiza la imagen del cuerpo como estructura central a travÈs de la cual sentimos, actuamos, nos expresamos, creamos, nos comunicamos, somos.

DoltÛ establece la distinciÛn entre esquema e imagen del cuerpo: el esquema corporal refiere al individuo en tanto que representante de la especie, cualquiera sea el lugar, la Època o las condiciones en las que vive; la imagen del cuerpo es propia de cada uno, est· ligada al sujeto y su historia, es especÌfica de una libido en situaciÛn, de una relaciÛn libidinal. Resulta de ello que el esquema corporal es en parte inconsciente, pero tambiÈn preconsciente y conciente, mientras que la imagen del cuerpo eminentemente inconsciente es la sÌntesis viviente de nuestras experiencias emocionales, puede ser considerada como la encarnaciÛn simbÛlica inconsciente del sujeto deseante y antes incluso que el individuo en cuestiÛn sea capaz de designarse con el pronombre personal ìYoî, sabe decir ìYoî.

La imagen del cuerpo como matriz constitutiva de la estructura del sujeto por anticipaciÛn sobre la unidad corporal es el tema central del ìestadio del espejoî desarrollado por Lacan. Es proporcionada no por el conjunto de sensaciones que el cuerpo procura, sino por las impresiones visuales que vienen a desempeÒar un papel anticipador en la representaciÛn de la persona. Antes incluso que se realice la integraciÛn de las sensaciones corporales y se organicen en las estructuras nerviosas el sujeto posee del hecho de la representaciÛn imaginada de su cuerpo el sentimiento de ser una persona propia, de ser un sujeto.

El ser humano es uno en su expresiÛn corporal, con las peculiaridades de su historia, experiencias, placer, alegrÌa, sufrimiento. No van cada cual por su lado cuerpo, psique, espÌritu...es la persona como un todo que percibe y expresa sus sentimientos, sus vivencias, sus acciones, su ser.

A manera de integraciÛn de los diversos aspectos puestos en evidencia cuando se trata de abarcar nociones complejas como esquema corporal, imagen del cuerpo, sÌ mismo, personalidad, individuo, encontramos a Gerda Alexander creando la EutonÌa, como una pedagogÌa que dentro de sus especificidades facilita recursos para estos desarrollos estimulando y enriqueciendo sus reconocimientos y registros.

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La EutonÌa17
La EutonÌa es una disciplina captada en el cuerpo, pensada, aprehendida en el lenguaje, que como experiencia de vida se aprende viviÈndola.
Se funda y fundamenta desde funciones, que se transforman en sentidos, significaciones, construcciones del ser, atravesadas, organizadas, actualizadas en el ìaquÌ y ahoraî desde la conciencia, tambiÈn funciÛn especÌfica, expresada en la necesidad de tomar conciencia, de un hacer a conciencia y una exploraciÛn con y desde esa conciencia. Estar conciente, sentir, sentirse, a travÈs de una atenciÛn que se va ampliando, profundizando, enriqueciendo a la vez dirigida y abierta a la expectativa de ver quÈ ocurre, por esto podemos decir que la conciencia es conocimiento y el conocimiento es conciencia.
La atenciÛn es entonces otro aspecto esencial, privilegiado, relacionado directamente con la conciencia; dirigirla voluntariamente en un sentido determinado con un centro preciso: el cuerpo y sus vivencias, su interioridad y la captaciÛn del mundo externo; estando atentos a las informaciones que envÌan los Ûrganos de los sentidos desde el propio cuerpo permitir· progresivamente, reconocer y comprender los mensajes que provienen de Èl.
Las propuestas de trabajo en EutonÌa est·n diseÒadas para producir un cambio en la direcciÛn y en las cualidades de la atenciÛn, generando un modificaciÛn del tono que puede ser perceptible, trascendiendo al estado de ìpresenciaî, a estar alerta a lo que ocurre en el momento presente. Estos procesos se producen en el tiempo, no inmediatamente, favoreciendo poco a poco el estar en ìsu cuerpoî y el aprendizaje de nuevas maneras de movimientos m·s adecuados a la realidad de cada persona, que tambiÈn ser· capaz de ìatenderî hacia su interior y hacia el mundo exterior simult·neamente, desarrollando una percepciÛn m·s precisa de la totalidad de su ser y del medio en que vive.
En EutonÌa podemos dar cuenta del desarrollo de un ìyo observadorî, enunciado por Felix Morrow, quien habla de su acrecentamiento a partir de la pr·ctica sistem·tica en EutonÌa. Es la funciÛn que es conciencia ñawareness- ella misma; el siempre presente toda vez que haya conciencia, considerando que en la mayorÌa de las personas existe muy rudimentariamente. Este ìYo observadorî requiere de un gran compromiso y persistencia en el trabajo personal para su crecimiento; su particularidad reside en que la persona conciente de lo que ocurre dota a la situaciÛn de un novedoso estado de conciencia que antes no estaba, como un aspecto senso-psico-motriz que al desarrollarse nos va habitando y habilitando, y junto al aprendizaje

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17 Rovella, A. (1991, 1993, 2007) TeorÌa de la EutonÌa, La EutonÌaÖ.

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de los principios de la EutonÌa facilitan posibilidades de organizar las experiencias personales, con el propÛsito de aprendernos en nuestros tonos, matices, matrices vitales, y asÌ poder transitar y trascender en nuestras fluctuaciones.
El sentirse
18 ocupa un lugar fundamental en la suma de aspectos esenciales del proceso de aprendizaje en EutonÌa porque trata por un lado de la toma de conciencia de las sensaciones del y desde el cuerpo, y al mismo tiempo de percibirse y percibir.

La percepciÛn es una actividad psicofisiolÛgica19 que nos permite tomar conciencia y conocer lo que sucede dentro y fuera de nuestro cuerpo, a travÈs de un complejo sistema denominado por algunos autores ìcomplejo perceptivoî. La sensaciÛn es el primer paso del complejo perceptivo, constituyendo su aspecto fisiolÛgico, cuando un receptor es impresionado por un estimulo adecuado para Èl. La percepciÛn se completa con su faz psicolÛgica donde el Yo analiza e interpreta los datos sensoriales d·ndoles significado. Cuando construimos la percepciÛn de un objeto no actuamos como un mero aparato perceptor, siempre existe una personalidad que experimenta la percepciÛn que siempre es el modo particular, personal, posible, presente de percibir.

En EutonÌa consideramos al cuerpo como constitutivo del ser desde donde registramos, gracias al complejo perceptivo, nuestras experiencias a travÈs del desarrollo de la sensibilidad y la autoobservaciÛn por evoluciÛn del yo observador. Es un proceso din·mico de aprendizaje permanente que se desarrolla a partir de vivencias corporales-integradoras llamadas principios.

Los principios b·sicos

- Desarrollo de la conciencia de la piel, el tacto conciente
- Desarrollo de la conciencia del volumen del cuerpo, el espacio interno - Desarrollo de la conciencia de los huesos
- Contacto Conciente
- Experiencia del transporte -reflejo conciente de enderezamiento-
- Repousser -rechazar, empujar

18 Guido, R.

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Las tÈcnicas, como experiencias facilitadoras para el aprendizaje de los principios - Vibraciones Ûseas
- Vibraciones vocales
- Micromovimientos, microdeslizamietos

- Movimientos activos y pasivos
- Posiciones de Control
- Movimiento eutÛnico propiamente dicho

IntegraciÛn

La pr·ctica y asimilaciÛn de la pedagogÌa de la EutonÌa, la exploraciÛn particular de cada principio y la integraciÛn progresiva que va sucediendo como desarrollo de la experiencia en EutonÌa, implican el despliegue de vivencias que tienen que ver con procesos, momentos, posibilidades perceptivas de asimilaciÛn y comprensiÛn. Teniendo en cuenta particularidades y diversidades encontramos muy frecuentemente al cabo de los trabajos especÌficos, comentarios referidos a sensaciÛn de integraciÛn, presencia del cuerpo real, de lÌmites e identidad, revitalizaciÛn en la discriminaciÛn de sensaciones, zonas, tejidos, texturas, temperaturas, fuerza, seguridad, mejor sostÈn y facilidad de movimientos, liberaciÛn de tensiones excesivas, sentimientos de placer pleno, tambiÈn de asombro y desconcierto ante el sentir, mejoramiento de funciones vitales en el dormir, la respiraciÛn, la actividad digestiva, la concentraciÛn, siendo concientes desde la piel, el contacto, espacio interno, estructura Ûsea, fuerzas, ubicaciones en el espacio, al tiempo que el yo observador propio se activa.

Todos estos registros nos llevan a postular la incidencia que puede tener la EutonÌa en el proceso de construcciÛn de una identidad conciente, viva, activa, din·mica.

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La Identidad construida con el lenguaje de la EutonÌa

EutonÌa, esquema corporal, imagen del cuerpo, el ejercicio del sentir y el saber a partir de ese sentir, el sentirse a sÌ mismo en el ìaquÌ y ahoraî, la representaciÛn del ser: la identidad.
Esta cadena asociativa de conceptos deviene de registros personales y de relatos testimoniales de personas que en el camino de la EutonÌa ponen de manifiesto reconocimientos referidos a su mismidad, afirmaciones identitarias desde sensaciones, sentimientos, pensamientos que hacen que cada uno se sienta progresiva, potentemente m·s uno. Entonces es posible sentir la identidad, rescat·ndola desde la vivencia, ampliando, modificando, hasta llegando a cuestionar los otros saberes que hacen que uno sepa que es uno. øCuales son las condiciones y las determinaciones del sentir y de los dem·s saberes, cuales sus alianzas?. Los registros personales, individuales son siempre resultantes de la interacciÛn con otros, de ser seres sociales atravesados por matrices de la propia cultura porque al decir ìyo soy yoî, siento y se que no soy otros, pero no soy sin los otros, me constituyen. Cuando Feinmann habla de que existir implica ser diferente tambiÈn dice que esa existencia solo es posible en el modo de la identidad.

En el presente trabajo abro una perspectiva de abordaje de la identidad como construcciÛn nunca acabada m·s que como conjunto de cualidades preestablecidas ñraza, color, sexo, clase, cultura, nacionalidad, etc.- abierta a la temporalidad y la contingencia y en alianza con la EutonÌa desde donde se estimula su reconocimiento y desarrollo, facilit·ndole a la persona la posibilidad de captarse a sÌ misma gracias a datos que le permitan un registro m·s integrado, org·nico y organizado, con materia que late, se contrae, siente, procesa, se emociona. La EutonÌa con sus principios y objetivos remite directamente a las identidades. Su aprendizaje con el ìcomplejo perceptivoî y el ìyo observadorî despiertos estimula una b ̇squeda din·mica de experiencias vivenciales concientes en y desde el cuerpo, involucrando a la totalidad de la persona, acerc·ndola a reconocimientos siempre nuevos y cada vez m·s ricos, profundizando en el desarrollo de la propia individualidad.

La atenciÛn y estimulaciÛn de la piel, el tacto conciente, propician la constituciÛn de una imagen integrada que permite la delimitaciÛn propia y la diferenciaciÛn el espacio, con los otros y los objetos, tambiÈn la regulaciÛn tÛnica: muscular, neurovegetativa y emocional.
En la medida que crece y se sostiene la experiencia en el tiempo, en el propio espacio se producen nuevas construcciones de este sentir, el registro de superficie se profundiza, comienza a tener espesor, interior, el interior densidades, formas, movimientos, gest·ndose el espacio interno conciente. En un ejercicio minucioso, sistem·tico, el volumen abre paso a

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nuevas realidades e integraciones, el conocimiento de sÌ de hoy parece el conocimiento de otra de ayer, lo casi permanente y lo cambiante conviven en esta realidad con nombres, distinciÛn de sensaciones, enriqueciÈndose momento a momento desde la superficie hasta las estructuras m·s pequeÒas, profundas, diversas, interpretables, traducibles a lenguajes anatÛmico, fisiolÛgico, psicolÛgico, filosÛfico, fÌsico y hasta metafÌsico...se trata de uno en sus circunstancias.

El aprendizaje conciente para la fluctuaciÛn tÛnica, las experiencias de estimulaciÛn conciente del tacto, la conciencia de la presencia de los huesos, conforman y confirman esta presencia, un ser - siendo, un decir cuerpo como decir un todo que va dando cuenta de individualidades e identidades.

La conciencia de sÌ a puro presente, ìconciencia de serî que organiza la significaciÛn total de la experiencia como elaboraciÛn de la unidad, estructura interna, ̇nica, personal, posibilitada por el recuerdo gracias a la dimensiÛn tiempo. El compromiso y persistencia en el trabajo de uno consigo mismo, el cuidado, la formaciÛn y la expresiÛn de sÌ, de manera de crecer, desarrollarse y constituirse como verdadera entidad suponen tambiÈn un trabajo de la memoria, la personalidad del individuo emerge de la misma como origen del sentimiento de continuidad temporal, condiciÛn necesaria de la representaciÛn de la unidad del yo.

Las personas que acceden a la experiencia de la EutonÌa se animan a ìun viajeî de conciencia, observaciÛn, reconocimiento y experimentaciones con destino incierto. Saben como empezaron, lo que suceder· es la gran incÛgnita...a ̇n en el desconcierto siempre tendr·n datos de sÌ. Tal vez se empiece por la piel, pero el contacto conciente se va insinuando e incitando desde el inicio. Principio integrador que va habilitando la posibilidad de estar presentes en las diversas direcciones que el espacio personal despliega, abre a una nueva dimensiÛn m·s all· del lÌmite de la piel integrando el espacio alrededor, radiante y expansible hacia el afuera, haciendo contacto con sÌ mismo y hacia el exterior con los otros y los objetos. Siendo incorporadas sistem·ticamente observaciones del y desde el cuerpo, la mente, la psiquis... pierde importancia quÈ contenido particular se estÈ observando en ese momento porque en EutonÌa al estimularse el reconocimiento de sensaciones y sentimientos, huesos, piel, m ̇sculos, Ûrganos, espacio radiante, recuerdos ser·n tenidos en cuenta. El proceso de entrenar al ìyo observadorî, implica una mayor conciencia de totalidad, una captaciÛn del sÌ mismo vehiculizando registros de identidad.

Lowen habla del sentimiento de identidad como derivado de la conciencia de contacto con el propio cuerpo porque para saber quiÈn se es hay que saber quÈ se siente. Sostiene la idea que

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la sustancia y la estructura de la identidad personal se hallan Ìntimamente ligadas a la realidad del sentimiento corporal que nunca es solamente corporal.
Para Gerda Alexander la tarea de la EutonÌa es la b ̇squeda de la propia personalidad y es la b ̇squeda de la totalidad, porque no se trabaja solamente con el cuerpo, se trata de comprender la totalidad del ser humano, el aspecto psicosom·tico, las emociones, las experiencias, la expresiÛn y la conciencia, es decir, el espÌritu humano...La totalidad siempre est·, pero tener conciencia de la totalidad es algo bastante distinto.

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